EL FILÓSOFO DE
GÜÉMEZ
Y EL OTRO FIN DE
SEMANA… ¡LO PASEA OTRO!
Por Ramón Durón
Ruiz
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excepcional jugador de básquetbol Michel Jordan afirma: “El talento gana
juegos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia gana campeonatos”.
Y
este viejo Filósofo amorosamente desea que aprendas a Trabajar En Equipo con tu
familia, en tu trabajo, en tu diaria labor, para que ganes el campeonato más
importante… ¡EL DE LA VIDA!
Reza
un sabio pensamiento “Si viajas sólo
llegas más rápido, si viajas en equipo… llegas más lejos” y hoy quiero que
sepas estimado lector, que puedes llegar tan lejos, como eficiente sea tu
trabajo en equipo.
¿TRABAJO
EN EQUIPO?, ¿Para qué? me preguntan algunas personas en mis conferencias.
Permítame
contarle una historia. La ocasión pasada fui contratado para participar como
conferencista en un Congreso Internacional de Calidad, en la pujante ciudad de
León, Guanajuato.
En
el evento participamos ponentes de Bélgica, Ecuador, Estados Unidos, España y México,
entre los conferencistas el más modesto era el viejo Filósofo, del resto, el
más pendejo se subía por un chorro de agua.
Al
concluir el evento, la fina anfitrionía de los guanajuatenses nos preguntó: ¿Qué
quieren cenar? La mayoría dijimos que se nos antojaba un rico corte. En dos
camioncitos nos trasladaron a un restaurant de lujo.
Al
llegar, unas personas de una suburban platicaban con el encargado, que estaba
en la puerta del restaurant, no entraron al negocio, se subieron al vehículo y
partieron.
Al
bajar nosotros, la misma persona nos recibió y dijo:
—Ni se les ocurra
cenar aquí, el chef no vino porque se enfermó, y el que lo sustituye, es muy
sucio, no se lava las manos, además tiene muy mal carácter y por si fuese poco…
hace las cosas de mala manera.
Inmediatamente
se escuchó la voz: —¡¡VAMONOS!! y
partimos a otro restaurant.
No
es increíble, que una sola persona, aparentemente inocua, alejó sólo esa noche,
–vaya usted a
saber cuántas veces lo haya hecho– a más de 40 comensales, que íbamos
dispuestos a arrasar con varias botellas de vino tinto y a disfrutar la
gastronomía mexicana.
Lo
que el propietario del negocio ignora, es el poder del trabajo en equipo, que
además de armonizar a todos en torno a un mismo objetivo, los posiciona de la
idea de que “lo que es bueno para el panal, es bueno para la abeja”, es decir,
en términos rancheros, “si le va bien al dueño… les va bien a los trabajadores.”
Para el trabajo en equipo hay que mentalizar positivamente a todos.
Creo
que eso es lo que le falta a la Selección Nacional de futbol, tiene grandes
talentos individuales, pero les hace falta que a su grupo de talentosos entrenadores,
se les unan psicólogos, tanatólogos y terapeutas, que ayuden a hacer de las
diferencias individuales, una analogía, que los lleve no a ver lo mismo… sino
mirar en la misma dirección.
El
TRABAJO EN EQUIPO armoniza, equilibra, potencializa el genio, el ingenio, el
talento individual, multiplica los resultados y atrae por añadidura el éxito.
¿Por
qué en las selecciones “Menores” si se ha podido ser campeones del mundo?, muy
sencillo, porque se lo creen, –y recuerde usted que “creer es crear”–, porque ahí nadie es más, nadie es menos, todos son
importantes, eso atrae y multiplica los buenos resultados.
Los
directivos y cuerpo técnico se dieron a la tarea de trabajar en motivarlos,
sembrándoles un excepcional espíritu de equipo, que los llevó a ir más allá de
sus límites.
Muhammad
Ali afirma: “Los campeones no se hacen en los gimnasios, están hechos de algo
inmaterial que tienen muy dentro de ellos. Es un deseo, un sueño… una visión.”
El
viejo Filósofo cree, que lo que nuestra Selección Nacional necesita, es una
clara visión de futuro compartida, que permita que las diferencias nos hagan
más fuertes, construyan una asociación basada en la unidad, amistad,
tolerancia, en una dimensión humana basada en la afectividad… ¡Que de
efectividad!
porque
un fin de semana lo pasea uno y el otro fin de semana… ¡Lo pasea otro!
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