Maremágnum
Mario Vargas Suárez
La contaminación
Podemos decir
que la contaminación es la presencia en la atmósfera, en el agua o en la tierra, de sustancias resultantes de la actividad humana o procedente
de procesos naturales que ocasionan efectos
negativos en el hombre y en el medio ambiente.
Por la época
electoral en la que estamos inmersos, podemos decir que nuestro ambiente se
empieza a contaminar visualmente, con las imágenes y textos que observamos
tanto en los espectaculares como en los autos. Faltan desde luego las bardas…
que son un gran recurso para los candidatos y los partidos políticos.
Si observamos
con detenimiento a lo largo y ancho de la entidad, ya hay un partido político
en Tamaulipas que lleva la delantera en la promoción de su candidato, porque de
los ocho registrados para contender por el cargo a gobernador, solo se ve uno.
No sucede lo
mismo en la contaminación auditiva que se da en la radio local, puesto que la
gran mayoría de los partidos políticos -que no todos- lanzan sus mensajes para
que el radioescucha pueda hacer su balance en lo que oye.
Aunque ya se
ha escrito sobre el tema, llama la atención el mensaje nada halagüeño del candidato
a la sucesión de Egidio Torre y que se la juega por el partido Movimiento Ciudadano,
cuando utiliza palabras, groseras, altisonantes o con ‘maldiciones’, que es
cierto, todo mundo usamos, pero siempre hay un lugar y un auditorio específico
para pronunciarlas.
Lamentablemente
la escoba del empresario Gustavo Cárdenas Gutiérrez, no está empezando a barrer
desde adentro, porque la imagen que tenemos de un gobernador es de una persona
culta, respetuosa. Aunque resulte un pillo como los que anda buscando la ley…
de Estados Unidos.
La
contaminación electoral apenas empieza con los ocho candidatos a gobernador. Espere
usted a que inicie la campaña para los 43 municipios y más… la campaña para
ocupar las curules del Congreso Local que se disputarán el 5 de junio.
Pero si
hablamos de contaminación, permítame decirle que hace unas ediciones, escribí
sobre el gran problema que está viviendo la Cd. de México (CDM) en cuanto al
medio ambiente y su smog.
La
contaminación atmosférica es un problema mayúsculo de la población y de las
autoridades, porque los primeros se ven afectados en la salud, particularmente
los menores y los de la tercera edad.
El problema de
las autoridades de la CDM, sin duda, es de salud pública. También de
rendimiento en el trabajo y de la misma calidad en el desempeño laboral.
Lamentablemente
y, como siempre, las autoridades de aquella entidad, intentan culpar a la
ciudadanía por el smog que despiden los vehículos automotores.
Acepto que los
vehículos automotores producen bióxido de carbono que altamente contamina el
ambiente y según las autoridades entre la CDM y la zona conurbada con el EDOMEX,
existen más de dos millones, entre autos particulares, transporte público
(taxis, combis, microbuses, etc.) camiones de carga, etc., que circulan diario
por estas calles y avenidas capitalinas.
Sin embargo,
el gobierno federal publicó desde el año de 1988, que el aterrizaje de un avión
en el aeropuerto de la CDM, produce el equivalente a 35 mil vehículos
automotores parados, lo que llevaría a preguntar ¿cuántos vuelos aterrizan a
diario? ¿Y cuanto contaminarán en el despegue? ¿Esto no es contaminación?
Dos intentos
el gobierno federal ha hecho para sacar el aeropuerto Benito Juárez de la CDM.
Pero ambos han fracasado por los intereses particulares y comerciales que se
juegan con esta acción.
Inicialmente el
gobierno federal destinó varias hectáreas de terrero del municipio se Zumpango
en EDOMEX, -km 42.5 carretera México-Pachuca-, en la zona conocida como Santa
Lucía, para trasladar ahí el nuevo aeropuerto.
Hubo boicot
por parte de las líneas aéreas y finalmente las dos pistas que se construyeron
se destinaron a la Fuerza Aérea Mexicana y desde entonces se conoce como la
Base Aérea de Santa Lucía.
El último
intento fue del presidente Vicente Fox Quezada (2000-2006) cuando decretó la
expropiación de varias hectáreas que habían sido tierras cultivables, pero
oscuros intereses movieron a la población y surgieron los ‘Machetes de Atenco’.
Fracaso federal.
La
contaminación es un problema de todos –población y autoridades-, que las
últimas no han sabido diseñar programas efectivos que abatan el smog que
produce incluso la industria, no solo los motores de transportación de
pasajeros.
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