EL FILÓSOFO DE
GÜÉMEZ
SALTANDO DE CASA EN CASA…
Por Ramón Durón
Ruíz
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O
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scar Wilde, un hombre sabio, que
tuvo la virtud de encontrarse consigo mismo, afirmó: “Adoro los placeres sencillos,
son el último refugio de los hombres complicados”
Los ‘placeres sencillos’ como: tomar agua, caminar, dormir, ver,
oír, gustar, tocar, amar, ser amado, ser feliz, dar, sonreír; son placeres
que no cuestan nada, pero tienen la magia de fascinar tu espíritu, de hacer un
encantamiento con el nuevo día y de cambiar positivamente la visión de la rica
policromía de la vida.
Quien vive en torno a los ‘placeres sencillos’, elimina los
miedos, hace a un lado la envidia, se aleja del resentimiento, tira los odios
‘afuera’, pues es demasiada carga emotiva, son muy pesados pa’ que su alma
levante vuelo y son un homenaje al mediocre que se lleva dentro.
La gran tragedia de la vida, es recibir el paso de los años sobreviviendo,
sufriendo problemas que jamás ocurren y siendo política y socialmente
perfectos; omitiendo disfrutar los ‘placeres sencillos’, que al ser una
fuente nutriente de salud y de paz, te conducen a vivir en armonía contigo
mismo.
Los ‘placeres sencillos’ generan emociones, sensaciones y
pensamientos positivos, que al valorarlos te enseñan a cuidar tu mente, cuerpo
y alma, que son el espacio sagrado que DIOS te confirió para tu viaje en esta
terrenalidad.
Los ‘placeres sencillos’ son un maestro, que te enseña que cada día
trae una lección para ti; que elimines los fantasmas del pasado; que ignores
los problemas imaginarios del futuro, y que te asombres valorando el presente,
con sus preguntas y sus ‘asegunes’, descubriendo el poder de tener sueños,
deleitándote, yendo tras ellos y haciendo las paces con la vida.
En algo tan simple como en los ‘placeres sencillos’, cabe
perfectamente el milagro de la vida, que se te ha otorgado para que creas en ti
mismo, reconociendo que tu límite es el cielo, dándote el permiso de ser feliz
en El AQUÍ Y EL AHORA.
“Gozar de los ‘placeres sencillos’, te ayuda a soltar los dolores del ayer, a
reconocer tu gran dimensión”, y fortalecer tus valores, acelerando tu
armonía con el universo, haciendo que broten el ramillete de bienes, dones y
virtudes que posees, y que el día de HOY sea el más hermoso de tu vida.
Cuando te permites disfrutar los ‘placeres sencillos’ entiendes la
temporalidad de tu paso por ésta carnalidad, reconoces el breve espacio de tu
visita en éste momento y lugar, entiendes que has llegado para amar y ser
amado, servir, perdonar, dar, creer en ti mismo, crear, sonreír, ser feliz,
porque algún día te llegará el tiempo de volver a las manos del Padre.
Al disfrutar a cada instante los ‘placeres sencillos’, te conectas con
tu Maestro Divino que tiene un exacto sentido de la geometría y de la matemática
del Universo, entonces te conviertes en un ser agradecido; agradecer crea una
profunda conexión con tu trinidad, que te lleva a aprender la lección que HOY
la vida tiene para ti…y seguir adelante.
Cuando te das permiso de vibrar en consonancia con los ‘placeres
sencillos’, crece tu autoestima, te aceptas tal cual eres, atraes a tu
vida abundancia de bienes y de dones, alegría y paz interior.
A propósito, el humor del
mexicano afirma: “DIOS creo al burro y le dijo: –– Serás burro,
trabajaras de sol a sol, y cargarás sobre tu lomo lo que te ponga y vivirás 35
años. El burro dijo: –– ¡Señor!, seré todo lo que me pidas pero 35 años es
mucho, ¿por qué no mejor 20? Y DIOS creo al burro.
Luego creo al perro y le dijo: –– Serás perro, cuidarás
la casa de los hombres, comerás lo que te den, y vivirás 25 años. El perro
contesto. –– ¡Señor!, seré lo que me pidas, pero 25 años es mucho ¿Por qué no
mejor 15? Y DIOS creo al perro.
Luego creo al mono y le dijo: –– Serás mono, saltarás
de árbol en árbol, harás payasadas para divertir a los demás y vivirás 10 años.
Y el mono contestó: –– ¡Señor!, seré todo lo que me pidas pero 10 años es
mucho, ¿Porque no mejor 5? Y DIOS creo al mono.
Finalmente creo al hombre y le dijo: –– Serás el más
inteligente de la Tierra, dominarás el mundo y vivirás 30 años. Y el hombre
contestó: –– Señor, seré todo lo que me pidas pero 30 años es poco, ¿Por qué no
me das también los 15 años que no aceptó el burro, los 10 que no quiso el
perro, y 5 que rechazó el mono?
Y DIOS creo al hombre: Y así es como el hombre vive,
30 años COMO HOMBRE, luego se casa y vive 15 años COMO BURRO trabajando de sol a
sol cargando sobre su espalda el peso de la familia, luego se jubila y vive 10
años COMO PERRO, cuidando la casa, comiendo lo que le den, y termina viviendo 5
años COMO MONO, saltando de casa en casa de los hijos y haciendo payasadas… ¡PA’ DIVERTIR A LOS NIETOS!”1
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