EL FILÓSOFO DE GÜÉMEZ
LAS FRASES DEL FILÓSOFO
Por Ramón Durón
Ruíz
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L
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as
frases del Filósofo de Güémez, tienen la simplicidad de la cotidianidad, será
porque se necesita ser muy sabio para ser simple, es la fuerza de la simplicidad,
la que te ayuda a salir del atolladero, cuando te agobia la
desesperanza.Innecesariamente el ser humano se complica la existencia, olvida
que una pequeña dosis de simplicidad, viene de la mano de la
sagrada paz interior y de la indispensable alegría, que aligeran la carga del
camino y te llevan a fluir en armonía con el universo.
Los
abuelos de los pueblos, cautivan y maravillan, por la simplicidad con la que
enseñan, viajan por la vida siendo ellos mismos, quitándole el ornamento
innecesario al lenguaje oropelesco, será porque los años les han enseñado, que
la simplicidad,
es la victoria del sentido de vida, sobre lo política y socialmente perfecto.
Los
años me han enseñado, que detrás de un hombre de éxito, está una actitud plena
de simplicidad,
sólo que para ser un hombre simple, se requiere eliminar lo
complejo pensando y actuando con claridad, porque es la magia de la simplicidad
la que te ayuda a destrabar el nudo gordiano de la vida.
HOY
haz tu tarea con la simplicidad del Sol, ‘de buenas, a la primera y con pasión’;
será cuatro veces mejor, develaras la enseñanza que se esconde en cada
adversidad, el secreto es simplificar sin restar esencia.
Simplificar, concentra tu atención en EL
AQUÍ Y EL AHORA, la simplicidad elimina la arrogancia que
nace del ego, es muestra clara de experiencia, de sabiduría, es una victoria
del sentido de vida sobre lo innecesariamente complejo. Los niños son
afortunados, fluyen con la vida, no se complican la existencia, eliminan
cualquier tinte de complejidad, porque viven en una mágicasimplicidad, que los hace
ser auténticos.
La
simplicidad
–vive en las entrañas del origen de la creación– elimina recovecos en el pensar
y el actuar, hace a un lado los subterfugios mentales innecesarios, contactándote
con la fuente primaria del amor, que te lleva a disfrutar del presente.
El
humor del Filósofo se goza en la aparentesimplicidad, que parte de la buena
fe, de un pretendido humor involuntario que busca agradar y no agraviar.
Recientemente, un pela’o me dijo que debería cambiar algunas frases del
Filósofo de Güémez, porque a los castos oídos le suenan altisonantes.
Todo
el trabajo del Filósofo de Güémez es respetuosamente para ti, ninguna palabra
lleva la intención de ofender; pero de ninguna manera puedo cambiar la frase: “El que se chingó… ¡se chingó!” Por una
frase que diga: “El que en la vida no la
ha hecho… no la ha hecho”, porque alteraría la simplicidad y el sentido
popular de la fraseología del Filósofo.Además de que carecería de interés y
autenticidad, perdería la esencia misma de las frases del Filósofo que son: la
simplicidad, la ingenuidad provinciana, la picardía, el perogrullo, el sentido
común y la obviedad.
Hay
eruditos en el lenguaje, que quisieran cambiar la fraseología popular, por
frases doctas como:
“Habla
con los pelos de la burra en la mano” Por: “Parla con los
bellos del pollino en la diestra”
“Más
vale pájaro en mano, que ciento volando” Por: “Más vale
plumífero volador en fosa metacarpiana que segunda potencia de diez pululando
por el espacio”
“Cría
cuervos y te sacarán los ojos” Por: “Ocúpate de la
alimentación de aves córvidas y éstas te extirparán las estructuras de las
fosas orbitarias que perciben los estímulos luminosos”
“Ojos
que no ven, corazón que no siente” Por: “La ausencia
absoluta de percepción visual torna insensible al órgano cardiaco”
Las
frases del Filósofo de Güémez, están plenas de simplicidad, forman parte
de la universalidad que anida en el humor del mexicano, revelan la frivolidad
de lo serio y la seriedad de lo frívolo, permitiendo ver lo que muchos no
perciben: ser conscientes de la relatividad, del breve espacio de la
temporalidad de la vida, revelándonos la transitoriedad de la carnalidad, con
una sutil lógica que va entre la simplicidad de lo obvio y lo obvio de lo simple.
Si preguntan al Filósofo ¿Quién
es?,Quizá no sepa responder, pero si le preguntan a las frases del Filósofo,
ellas hablarán por mí y dirán que soy un ‘viejo’
que se goza en el buen sentido del humor, –que es cosa sería–, será porque se
requiere ser muy sabio para saber reír con la vida, con los problemas y
encontrar su humana solución.
El
Filósofo de Güémez, es persistente en promover la cultura popular –con su
desnudez de alma rural–, que arropada por la simplicidad, humildad,
inteligencia y sentido de obviedad, me fortalecen y enriquecen para trascender
allende las fronteras, gracias a ese exquisito humor provinciano lleno de fina
picardía y una pretendida e involuntaria sana alegría, que aligeran el día,
haciendo me sorprenda con la inigualable policromía de los amaneceres bellos y
por la noche, del mantel tendido en el infinito, bordado por millones de
estrellas.
Qué
agradable es viajar en la vida como Filósofo –lo único desagradable es que ando
sin viáticos, sin vehículo oficial y sin gasolina de gobierno– para ir
entresacando del colectivo social frases y anécdotas, llenas de ingenio y
humor, que nos dejan reflexiones, como
mensajes de vida, bañados de esa rica sabiduría sólo los años otorgan.Comparto
contigo unas frases del Filósofo: “La
gente que es feliz… ¡NO TIENE TIEMPO PÁ ESTAR INGANDO!”
“El 50% de los políticos han
leído al Filósofo… ¡EL RESTO NO SABE LEER!”
“El matrimonio es
como un baño de agua fría en tiempo de frío;métete de un chingazo, porque si lo
piensas mucho… ¡TE RAJAS!”
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