EL
FILÓSOFO DE GÜÉMEZ
…¡QUE
CASI NOS MATAMOS!
Por
Ramón Durón Ruíz
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Filósofo de Güémez afirma que Santa Claus
es como el sancho: nadie lo conoce… ¡PERO SI EXISTE!
¡Claro
que Santa Claus existe! es una sabia
metáfora de FE, que significa que ésta Navidad esta plena de una Fuerza Espiritual, que te
recuerda que los milagros ocurren a cada instante; Santa Claus, es ESPERANZA de que en ésta Navidad, DIOS tiene algo maravilloso y
espectacular para ti; así como la mariposa se detiene en la flor, el hombre se
posa en el poder de la ESPERANZA.
Santa Claus existe, es AMOR, que
es la fuente primigenia de vida, que todo lo puede y todo lo transforma; Santa Claus es REFLEXIÓN, que te
reencuentra con tu Maestro Divino, para que no olvides que en el camino del año
que está por nacer… Él te mantendrá en la palma de su mano.
Hay una
historia que me encanta: “En Nochebuena un niño miró fijamente a Santa y le dijo:
— Quiero saber tu secreto, ¿Cómo, mientras
viajas dejando obsequios aquí y allá, nunca se terminan? ¿Cómo es querido Santa, que en tu saco de regalos hay suficiente
para todos los niños del mundo? Siempre está lleno, nunca se vacía, mientras
vas de chimenea en chimenea, a casas grandes y pequeñas visitándo a todos.
Santa se sonrió y le contestó:
— No me hagas preguntas
difíciles. ¿No quieres un juguete?
Pero el
niño dijo que no, y Santa pudo ver que
él esperaba una respuesta.
— Ahora escúchame, –le dijo al niño– Mi secreto te hará más
triste y más sabio. Lo cierto es que mi saco es mágico. Dentro de
el hay millones de juguetes para mi viaje en Nochebuena. Pero a pesar de que
visito a cada niña y a cada niño, no siempre dejo juguetes. En algunos hogares
no tienen comida, en otros hay tristeza; en algunos hogares están desesperados
y otros son malos; algunos son hogares rotos, donde los niños sufren, esos
hogares visito, pero… ¿qué puedo dejar?
Mi
trineo está lleno de cosas alegres, pero para los hogares donde habita la
tristeza, los juguetes no son suficientes. Así que en silencio me acerco, y
beso cada niña y cada niño, y rezo con ellos para que reciban la alegría del
espíritu de la Navidad, el espíritu
que vive en el corazón del niño que no recibe, pero que da.
Si DIOS
escucha y contesta mi oración, cuando regrese el próximo año, lo que encontraré
serán hogares llenos de paz, y
amor. Y niños y niñas llenos
de la luz infinita. Es un trabajo difícil, mi querido amiguito; dejar regalos
para algunos y orar por otros. Pero las
oraciones son los mejores regalos, porque Dios tiene el don de
satisfacer todas las necesidades.
Esa es
parte de la contestación. El resto es que mi saco es mágico, está cargado de amor. En mi saco nunca falta el amor y la alegría, porque dentro hay oraciones y esperanzas. No sólo juguetes. Mientras más doy, más
se llena, porque dando es como realizo mis sueños.
¿Y
quieres saber algo? Tú también tienes tu propio saco. Contiene tanta magia como
el mío, y está dentro de ti. Nunca se vacía, está llenito desde el principio de
tu vida. El centro de la luz y el amor…
Es tu corazón. Y si en ésta Navidad
quieres ayudarme, no te preocupes tanto por los regalos debajo de tu árbol.
Abre ese saco que es tu corazoncito, y comparte
tu alegría, tu amistad y tu amor”1
HOY el
viejo Filósofo comparte la alegría por el milagro de la vida, la frase celebre
dice: “Regala una sonrisa y tendrás
amigos, frunce el ceño… y tendrás arrugas” El poder del humor tiene la
magia de que no se te arruge el alma.
Pues
resulta que disfruatndo el espiritu Navideño el Pipo, el Tino y el Filósofo
toman de más, salen hasta “las manitas”
de borrachos de la cantina y paran un taxi. El taxista ve que están pasados de
copas y cuando se suben en el coche, al momento de encender el motor, lo apaga
y grita: ¡¡LLEGAMOS!!
El
Pipo, de lo tomado que andaba, con dificultad saca dinero y le paga; el Tino,
se baja y le da las gracias, y el Filósofo, le da una cachetada.
El
taxista sorprendido, pensando que el Filósofo se dio cuenta del engaño, le
pregunta:
— ¿Por qué me pegas?
El
Filósofo le dice: — Pa’
que no corras tanto, hijo de la tiznada… ¡QUE
CASI NOS MATAMOS!
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